miércoles, septiembre 20

Un bebé se salva del incendio de Londres tras ser arrojado de un noveno piso y ser recogido por un transeúnte

Una de las escenas más angustiosas del incendio de la Torre Grenfell fue la de los vecinos que quedaron atrapados por las llamas y pedían auxilio. Así lo hizo una mujer que se encontraba en el noveno piso, y que en un acto de desesperación arrojó a su bebé. Y milagrosamente, alguien a pie suelo logró atraparlo.

Samira Lamrani, una testigo de lo ocurrido, asegura en declaraciones que recoge la agencia Press Association que la mujer “Estaba a punto de arrojar a su bebé y pedía que alguien pudiera agarrarlo”. La agobiante petición fue entendida por un transeúnte que  “corrió y logró atraparlo”, según la misma Lamrani.

El fuego consumió la Torre Grenfell a gran velocidad (AP)
El fuego consumió la Torre Grenfell a gran velocidad (AP)

Y ese no fue el único caso parecido que contempló esta mujer: “Vi a otros niños siendo arrojados del edificio desde tan alto como el piso 15. Eran pequeños, probablemente entre 4 y 8 años. Vi a tres siendo arrojados”. Al parecer, los agentes de policía y de bomberos desplazados al lugar de la tragedia intentaban atrapar a los pequeños, pero se desconoce si con éxito o no.

Mientras tanto, otros de los 500 vecinos que vivían en la torre gritaban desesperados y aporreaban las ventanas. Otros encendían y apagaban las linternas de sus móviles para poder llamar la atención de los servicios de emergencia. E incluso hubo una familia que fabricó una cuerda con sábanas para poder descender al suelo. 

Samira Lamrani presenció esta escena de pesadilla con suma impotencia. “Queríamos tranquilizarlos, diciéndoles que habíamos hecho lo que podíamos, que llamamos al 999 (número de emergencias en Londres), pero tenían en las caras la expresión de que sabían que iban a morir”, explica en el mismo medio.

La BBC también habla del caso de una madre de 6 hijos que decidió bajar por la escalera del edificio en llamas, pero que cuando llegó al nivel de la calle descubrió que dos de sus vástagos no habían conseguido ponerse a salvo.

El mismo medio también señala que los bomberos pedían a las personas atrapadas que dejaran de lanzarse al vacío y que intentaran aguantar en el lugar en el que estaban. Lamentablemente, las llamas se expandieron de una forma tan rápida que este consejo fue inútil.  

Las autoridades británicas han confirmado la muerte de 12 personas en la tragedia, pero se espera que el número aumente cuando los bomberos terminen de registrar las viviendas vacías.

 

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